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Los tipos de magnesio y su papel en la regeneración del organismo

Fondo editorial sereno con ilustraciones botánicas, tonos verde salvia, crema y destellos dorados representando la claridad mental, el equilibrio del sistema nervioso y la sabiduría hildegardiana.

Este artículo tiene fines educativos e informativos. No reemplaza la consulta médica, nutricional o psicológica profesional. Cada organismo posee una historia única y requiere una evaluación individual. Si estás embarazada, amamantando, bajo tratamiento médico o padeces alguna enfermedad, consulta con tu profesional de salud antes de realizar cambios importantes en tu alimentación o suplementación.

La serie "Regenera Aprende" nace con el deseo de acercar la evidencia científica al lenguaje cotidiano, integrando los avances de la medicina moderna con la sabiduría de Santa Hildegarda de Bingen. Mi propósito es ofrecer información rigurosa, comprensible y útil, para que cada persona pueda cuidar su salud desde una mirada integral que abarque el cuerpo, la mente, el espíritu y el respeto por el diseño con el que Dios nos creó.

El magnesio: un mineral clave para la salud integral

En la consulta diaria observo una realidad cada vez más frecuente: personas cansadas, con dificultades para dormir, ansiedad, estreñimiento, inflamación digestiva, dolores musculares y desequilibrios hormonales.

Aunque las causas suelen ser múltiples, existe un nutriente que participa silenciosamente en cientos de procesos biológicos y que con frecuencia se encuentra disminuido: el magnesio.

Actualmente sabemos que interviene en más de 300 reacciones enzimáticas dentro del organismo. Es indispensable para la producción de energía, la función muscular, la regulación del sistema nervioso, el equilibrio hormonal y la salud digestiva.

Desde la mirada de Santa Hildegarda de Bingen, podríamos decir que el magnesio favorece la expresión de la Viriditas, esa fuerza vital que Dios ha impreso en toda la Creación y que permite al organismo regenerarse cuando se le proporcionan las condiciones adecuadas.

El sistema nervioso: donde comienza gran parte de la recuperación

Muchas personas intentan sanar únicamente a través de la alimentación o los suplementos, sin comprender que un organismo atrapado en estrés crónico difícilmente puede regenerarse.

El magnesio desempeña un papel fundamental en la regulación del sistema nervioso autónomo.

Cuando vivimos bajo estrés constante, predominan las respuestas de supervivencia:

  • Hipervigilancia y ansiedad.
  • Insomnio y despertares nocturnos.
  • Inflamación y alteraciones digestivas.
  • Desequilibrios hormonales.

El magnesio ayuda a disminuir la sobreexcitación neuronal y favorece la activación del sistema parasimpático, conocido como el estado biológico de descanso, digestión y reparación.

Por este motivo suelo considerarlo uno de los pilares dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A., especialmente durante las etapas de restauración del sueño, regulación emocional y recuperación del eje neuroendocrino.

Magnesio, sueño y hormonas

Dormir bien no es un lujo; es una necesidad biológica fundamental.

El magnesio participa activamente en:

  • La síntesis de serotonina.
  • La producción de melatonina.
  • La regulación del cortisol (la hormona del estrés).
  • El equilibrio de neurotransmisores relacionados con la calma y el bienestar.

Cuando existe un déficit de magnesio, suelen aparecer:

  • Despertares nocturnos y sueño superficial.
  • Nerviosismo e hipersensibilidad emocional.
  • Fatiga persistente y falta de energía.

Por esta razón, muchas personas experimentan una mejora significativa del descanso al corregir una deficiencia de este mineral.

El magnesio y la salud digestiva

La salud comienza, en gran medida, en el intestino.

El magnesio participa en:

  • La producción adecuada de jugos digestivos.
  • La motilidad y movilidad intestinal.
  • La absorción óptima de nutrientes.
  • El mantenimiento de la integridad de la mucosa intestinal.

Cuando el intestino está inflamado o existe disbiosis, la absorción de minerales disminuye considerablemente.

Por eso, en mi práctica clínica no suelo trabajar únicamente sobre la suplementación. También busco restaurar el terreno biológico mediante alimentación adecuada, fitoterapia, descanso, exposición solar y hábitos coherentes con el diseño natural del cuerpo.

El Método R.E.G.E.N.E.R.A. y la importancia del terreno biológico

Una de las enseñanzas más valiosas de Santa Hildegarda de Bingen es que, antes de intentar corregir un síntoma, debemos comprender el terreno donde ese síntoma se desarrolla.

Dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A. trabajamos sobre pilares fundamentales:

  • Regulación del sistema nervioso autónomo.
  • Equilibrio digestivo, cuidado de la mucosa y microbiota.
  • Gestión adecuada del estrés y la carga alostática.
  • Nutrición ancestral, antiinflamatoria y densa en nutrientes.
  • Exposición a la luz natural y sincronización del ritmo circadiano.
  • Fitoterapia basada en evidencia científica.
  • Vida espiritual, paz del alma y orden interior.

El magnesio se convierte en un gran aliado porque participa transversalmente en todos estos procesos.

1. Bisglicinato de magnesio

El magnesio de elección para el sistema nervioso, el descanso y la regeneración

El bisglicinato de magnesio consiste en una molécula de magnesio unida a dos moléculas del aminoácido glicina mediante un enlace quelado.

Esta unión protege al mineral durante el tránsito digestivo y favorece una excelente absorción intestinal, incluso en personas con sensibilidad digestiva.

Su biodisponibilidad es una de las más altas entre las diferentes sales de magnesio, y además presenta muy pocos efectos laxantes, lo que permite utilizarlo durante períodos prolongados.

¿Cómo actúa?

El magnesio participa en la regulación de los receptores NMDA del cerebro.

Cuando existe un exceso de actividad glutamatérgica —muy frecuente en personas con estrés crónico, ansiedad o insomnio— estos receptores permanecen excesivamente estimulados. El magnesio actúa como un modulador fisiológico, disminuyendo la excitabilidad neuronal y favoreciendo un estado de mayor calma.

La glicina, por su parte, también posee propiedades relajantes y participa como neurotransmisor inhibitorio en la médula espinal y el tronco encefálico.

La combinación de ambos convierte al bisglicinato en una excelente herramienta para personas con:

  • Ansiedad e hiperalerta.
  • Estrés crónico.
  • Despertares nocturnos.
  • Fatiga suprarrenal o síndrome de agotamiento.

Evidencia científica

Diversos estudios han mostrado que niveles adecuados de magnesio se asocian con:

  • Mejor calidad del sueño.
  • Menor ansiedad y reducción de síntomas depresivos leves.
  • Mejor regulación del cortisol.
  • Menor inflamación sistémica.

Aunque la evidencia específica sobre el bisglicinato aún es menor que la disponible para el magnesio en general, esta forma es ampliamente recomendada por su excelente absorción y tolerancia gastrointestinal.

Estudios destacados

  • Abbasi et al. (2012). Journal of Research in Medical Sciences. El magnesio mejoró parámetros subjetivos de insomnio en adultos mayores.
  • Boyle et al. (2017). Revisión sistemática sobre ansiedad y suplementación con magnesio.

¿Cuándo suelo elegirlo en consulta?

Dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A., el bisglicinato suele ser una de las primeras opciones cuando el paciente presenta:

  • ✓ Agotamiento físico y mental o estrés mantenido.
  • ✓ Ansiedad e insomnio.
  • ✓ Contracturas musculares.
  • ✓ Síndrome premenstrual (SPM).
  • ✓ Hipersensibilidad al estrés.

También suele ser muy útil durante procesos de restauración intestinal, ya que rara vez produce molestias digestivas.

Desde la visión de Santa Hildegarda

Santa Hildegarda enseñaba que el descanso verdadero permite que el organismo recupere su equilibrio y que la alegría interior fortalece la salud del cuerpo.

Cuando el sistema nervioso permanece continuamente alterado, el organismo pierde parte de esa capacidad regenerativa.

Aunque Santa Hildegarda no conocía el magnesio como nutriente aislado, su enseñanza sobre el equilibrio entre cuerpo, alma y espíritu armoniza profundamente con lo que hoy sabemos sobre la importancia de regular el sistema nervioso para favorecer la recuperación integral.

2. Citrato de magnesio

Una excelente opción para favorecer la salud intestinal y corregir el estreñimiento ocasional

El citrato de magnesio es una de las formas de magnesio más utilizadas en la práctica clínica debido a su buena biodisponibilidad, su seguridad y su efecto beneficioso sobre el tránsito intestinal.

Se obtiene al unir el magnesio con el ácido cítrico, un ácido orgánico presente de forma natural en numerosos alimentos y que participa en el ciclo de Krebs, proceso fundamental para la producción de energía en nuestras células.

Gracias a esta unión, el citrato permanece altamente soluble en agua, facilitando su absorción a nivel del intestino delgado. Diversos estudios han demostrado que su absorción es muy superior a la de formas menos solubles, como el óxido de magnesio, motivo por el cual suele preferirse cuando se busca corregir una deficiencia de este mineral.

¿Cómo actúa en el organismo?

El magnesio es el segundo catión intracelular más abundante del cuerpo humano y participa en más de 300 reacciones enzimáticas. Interviene en la producción de ATP, la contracción y relajación muscular, la transmisión nerviosa, el metabolismo de la glucosa, la síntesis de proteínas y la regulación de la inflamación.

En el caso específico del citrato de magnesio, uno de sus efectos más conocidos ocurre a nivel intestinal. Cuando una parte del magnesio no se absorbe, permanece dentro de la luz intestinal ejerciendo un efecto osmótico. Esto significa que atrae agua hacia el interior del intestino, aumentando el contenido hídrico de las heces, favoreciendo su consistencia y estimulando de forma fisiológica el movimiento del colon.

Por esta razón, el citrato de magnesio puede ser una herramienta útil en personas con estreñimiento funcional, especialmente cuando este se relaciona con una alimentación pobre en fibra, escasa hidratación o tensión muscular mantenida.

Es importante comprender que el objetivo no debe ser simplemente "provocar una evacuación", sino ayudar a restaurar una motilidad intestinal saludable mientras se corrigen las causas profundas del problema.

Mucho más que un laxante

Aunque popularmente se conoce por su acción sobre el intestino, limitar el citrato de magnesio a este efecto sería reducir enormemente su importancia fisiológica.

Al mejorar los niveles corporales de magnesio también puede contribuir a:

  • Favorecer la relajación muscular y disminuir la frecuencia de calambres.
  • Apoyar el funcionamiento normal del sistema nervioso.
  • Participar en la producción de energía celular (ATP) y colaborar en el metabolismo de la glucosa.
  • Mantener una adecuada salud ósea junto con la vitamina D y la vitamina K₂.

Biodisponibilidad

La biodisponibilidad hace referencia a la cantidad de un nutriente que realmente logra absorberse y ser utilizada por el organismo. El citrato de magnesio presenta una buena absorción intestinal, claramente superior al óxido de magnesio, cuya baja solubilidad limita su aprovechamiento biológico.

Sin embargo, la absorción final depende también de otros factores como:

  • La integridad de la mucosa intestinal y la presencia de inflamación o disbiosis.
  • Unos niveles adecuados de vitamina D y disponibilidad de potasio.
  • El correcto funcionamiento de los transportadores celulares TRPM6 y TRPM7.

En personas con intestino inflamado, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal o alteraciones importantes de la microbiota, incluso una forma bien absorbida puede no alcanzar la eficacia esperada si primero no se trabaja sobre el terreno biológico.

¿Qué dice la evidencia científica?

La evidencia disponible respalda el uso del citrato de magnesio como una forma eficaz para aumentar los niveles de magnesio y mejorar el tránsito intestinal.

Diversos estudios muestran que la suplementación con magnesio puede contribuir a:

  • Mejorar la frecuencia de las evacuaciones en personas con estreñimiento funcional.
  • Disminuir los calambres musculares asociados a déficit de magnesio.
  • Favorecer la función neuromuscular normal y apoyar el metabolismo energético.
  • Participar en la regulación de la presión arterial y la sensibilidad a la insulina.

Además, el magnesio ha sido ampliamente estudiado por su papel en la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiometabólicas, la regulación de la inflamación crónica de bajo grado y el mantenimiento de la salud ósea.

¿En qué pacientes suelo considerarlo?

Dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A., el citrato de magnesio puede ser especialmente útil en personas que presentan:

  • Estreñimiento funcional o tránsito intestinal lento.
  • Dieta pobre en alimentos ricos en magnesio.
  • Calambres musculares frecuentes.
  • Fatiga relacionada con una ingesta insuficiente de este mineral.
  • Tensión muscular persistente.

No suele ser mi primera elección en pacientes con diarrea crónica, colon irritable con predominio diarreico o enfermedades intestinales activas, ya que su efecto osmótico podría aumentar las deposiciones.

Mi enfoque clínico: primero restaurar el terreno biológico

En mi práctica clínica rara vez recomiendo un suplemento de forma aislada.

La experiencia me ha enseñado que un organismo inflamado, con una microbiota alterada, un ritmo circadiano desordenado y un sistema nervioso permanentemente activado difícilmente aprovechará al máximo cualquier nutriente.

Por ello, dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A., el citrato de magnesio se integra en un abordaje mucho más amplio que incluye una alimentación antiinflamatoria inspirada en la sabiduría de Santa Hildegarda de Bingen, el cuidado de la microbiota, la regulación del estrés, el descanso reparador, la exposición adecuada a la luz natural, la fitoterapia basada en evidencia y la restauración progresiva del equilibrio del organismo.

El suplemento acompaña el proceso, pero no sustituye los fundamentos de una verdadera regeneración.

3. L-Treonato de magnesio

El magnesio con mayor afinidad por el cerebro y la función cognitiva

El L-treonato de magnesio es una de las formas más novedosas de este mineral y ha despertado un gran interés en el ámbito de la neurología y las neurociencias.

Se obtiene al unir el magnesio con el ácido L-treónico, un metabolito derivado de la vitamina C. Esta combinación posee una característica única: facilita el transporte del magnesio hacia el sistema nervioso central, aumentando con mayor eficacia sus concentraciones en el líquido cefalorraquídeo y en regiones clave del cerebro.

Aunque contiene una menor cantidad de magnesio elemental que otras sales, su principal ventaja radica en favorecer su disponibilidad donde otras formas parecen llegar con mayor dificultad.

¿Cómo actúa en el organismo?

El cerebro consume aproximadamente el 20 % de la energía del organismo y depende de un delicado equilibrio entre neurotransmisores excitatorios e inhibitorios. El magnesio desempeña un papel esencial en este equilibrio.

Actúa regulando los receptores NMDA (N-metil-D-aspartato), fundamentales para el aprendizaje, la memoria y la plasticidad neuronal. Cuando estos receptores permanecen excesivamente activados —situación frecuente durante el estrés crónico, la inflamación persistente y el envejecimiento cerebral— puede producirse un fenómeno conocido como excitotoxicidad, que favorece el daño neuronal y el deterioro cognitivo.

Al mejorar la disponibilidad de magnesio en el tejido nervioso, el L-treonato contribuye a mantener un funcionamiento más equilibrado de estos receptores y favorece un entorno bioquímico adecuado para la comunicación entre neuronas.

Neuroplasticidad: la capacidad del cerebro para regenerarse

Durante muchos años se creyó que el cerebro adulto era incapaz de generar nuevas conexiones. Hoy sabemos que esto no es cierto.

La neuroplasticidad es la capacidad que posee el sistema nervioso para crear nuevas conexiones neuronales, reorganizar circuitos y adaptarse a los cambios del ambiente, el aprendizaje y las experiencias de vida.

Diversas investigaciones experimentales han demostrado que el L-treonato de magnesio puede aumentar la densidad sináptica y favorecer la plasticidad neuronal, especialmente en el hipocampo, una estructura cerebral esencial para la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional.

Estos hallazgos son especialmente relevantes porque muchas enfermedades neurodegenerativas, así como el estrés crónico y la inflamación de bajo grado, se asocian con una pérdida progresiva de conexiones sinápticas.

Memoria y función cognitiva

Los primeros estudios en animales mostraron mejoras significativas en memoria de trabajo, memoria espacial y aprendizaje.

Posteriormente comenzaron a publicarse ensayos clínicos en adultos mayores con deterioro cognitivo leve, observándose mejorías modestas en algunas funciones ejecutivas, atención y memoria.

Aunque estos resultados son prometedores, la evidencia disponible aún es limitada y se necesitan estudios clínicos más amplios para establecer recomendaciones definitivas.

Por ello, actualmente no puede considerarse un tratamiento para enfermedades como el Alzheimer o la demencia, aunque constituye una interesante herramienta de apoyo dentro de un abordaje integral.

El cerebro también depende del intestino

Desde la Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) sabemos que el cerebro nunca trabaja de forma aislada.

Existe una comunicación permanente entre:

  • El intestino y la microbiota.
  • El sistema inmunitario y el sistema endocrino.
  • El sistema nervioso.

La inflamación intestinal, la disbiosis, el exceso de cortisol y la alteración del ritmo circadiano afectan directamente la función cerebral.

Por este motivo, aumentar el magnesio cerebral sin corregir previamente el terreno biológico suele ofrecer resultados limitados. La verdadera regeneración cerebral requiere un enfoque global.

¿Qué dice la evidencia científica?

La investigación sobre el L-treonato de magnesio continúa creciendo. Hasta el momento, los estudios sugieren que puede contribuir a:

  • Aumentar los niveles de magnesio en el sistema nervioso central.
  • Favorecer la plasticidad sináptica.
  • Apoyar la memoria y determinadas funciones cognitivas.
  • Mejorar algunos parámetros de atención y velocidad de procesamiento.
  • Reducir parcialmente el deterioro asociado al envejecimiento cerebral.

¿En qué pacientes suelo utilizarlo dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A.?

En mi consulta no indico el L-treonato de magnesio como un suplemento de rutina ni para todas las personas. Suelo reservarlo para pacientes en quienes el objetivo principal es favorecer la función cerebral, siempre después de haber comenzado a restaurar el terreno biológico.

Puede ser una herramienta interesante en personas que presentan:

  • Dificultad para concentrarse o sensación de "mente nublada" (brain fog).
  • Fatiga mental persistente o estrés crónico con agotamiento cognitivo.
  • Dificultad para aprender o retener información.
  • Profesionales sometidos a una elevada carga intelectual.
  • Adultos mayores con quejas subjetivas de memoria, siempre como complemento del tratamiento médico.

En muchos casos prefiero comenzar primero con la regulación del sueño, la recuperación de la microbiota, la disminución de la inflamación y el equilibrio del sistema nervioso mediante otras formas de magnesio, como el bisglicinato. Una vez que estos pilares están más estables, evalúo si el L-treonato puede aportar un beneficio adicional.

El L-treonato dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A.

En el Método R.E.G.E.N.E.R.A. considero que ningún suplemento puede sustituir los fundamentos de la regeneración. El L-treonato se incorpora únicamente cuando forma parte de una estrategia más amplia que busca restaurar la capacidad del cerebro para adaptarse y recuperarse.

Antes de pensar en potenciar la memoria o la concentración, trabajo con el paciente para:

  • Regular el ritmo circadiano y mejorar la calidad del sueño.
  • Disminuir la inflamación sistémica mediante una alimentación antiinflamatoria inspirada en Santa Hildegarda.
  • Restaurar la microbiota intestinal.
  • Reducir la sobrecarga tóxica ambiental.
  • Favorecer el movimiento diario y la exposición a la luz natural.
  • Incorporar fitoterapia basada en evidencia para apoyar el sistema nervioso.
  • Fortalecer la vida espiritual, la gestión emocional y las virtudes, favoreciendo un estado de paz interior que disminuya el impacto del estrés crónico.

Solo cuando estos pilares comienzan a consolidarse, el cerebro dispone de un entorno biológico más favorable para aprovechar los beneficios potenciales del L-treonato.

Una mirada desde Santa Hildegarda de Bingen

Santa Hildegarda enseñaba que la mente humana alcanza su mayor claridad cuando vive en armonía con Dios, con la creación y consigo misma. Para ella, la verdadera sabiduría no era solo acumular conocimientos, sino cultivar un corazón ordenado, una inteligencia iluminada y una vida guiada por las virtudes.

Desde esta perspectiva, el L-treonato de magnesio no debe entenderse como un potenciador de la inteligencia, sino como una herramienta que puede apoyar el funcionamiento fisiológico del cerebro. La claridad mental florece cuando el organismo encuentra equilibrio y la Viriditas —esa fuerza vital que sostiene toda la creación— puede expresarse plenamente.

Referencias científicas

  • Gröber U, Schmidt J, Kisters K. Magnesium in Prevention and Therapy. Nutrients. 2015;7(9):8199-8226.
  • Barbagallo M, Dominguez LJ. Magnesium and Brain Health. Nutrients. 2022.

El objetivo no es encontrar el suplemento "perfecto", sino comprender las necesidades reales de cada persona. Cuando restauramos el terreno biológico, respetamos los ritmos del cuerpo y vivimos en armonía con el orden de la Creación, el magnesio deja de ser un recurso aislado para convertirse en una herramienta que acompaña la extraordinaria capacidad de regeneración con la que Dios nos ha creado.

"Comprender la importancia del magnesio es el primer paso. Elegir la forma adecuada es el siguiente. En la segunda parte seguiremos conociendo las principales formas de magnesio, cuándo pueden ser útiles y cómo las integro dentro del Método R.E.G.E.N.E.R.A."

Con cariño,

LAURA BRITEZ
Fitoterapeuta Católica Integrativa | PNIE | Medicina Herbal y Sabiduría Hildegardiana




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